Las desapariciones de Leafmore High


 

Si estás leyendo esta carta, es probable que Herbert Friedman te haya encerrado aquí dentro. Yo no puedo salir, pero puede que tú tengas más suerte que yo. Me temo que pronto seré otro sujeto de experimentos, como el resto de alumnos…

Si consigues salir, he reunido en una caja fuerte oculta todas las pruebas necesarias para acabar con Friedman. Está en el antiguo internado, ese edificio al que nunca dejan acceder a nadie. Búscala y huye de allí sin mirar atrás. Haz público este sinsentido.


Traté de hacerlo, desde luego. ¿Pero quién en su sano juicio iba a creer semejante locura? Sobre todo, teniendo en cuenta que las autoridades llevaban décadas queriendo acallar los rumores en torno al instituto, llegando incluso a amenazar a familias enteras, muchas de las cuales se largaron antes de que empezasen los incidentes en los que me vi involucrado junto a mis amigos, allá por 2004.

Recuerdo que quería ser periodista y que siempre llevaba una cámara de fotos encima. Josh Carter, el azote de Leafmore High. Siempre alrededor de Stan, Ashley, Kenny y Shannon. La desaparición de Kenny lo cambió todo. Una tarde, ese cabezahueca decidió quedarse en el gimnasio, metiendo unas cuantas canastas más. Luego supimos que encontró una entrada a los túneles subterráneos bajo el instituto por pura casualidad. Lo encerraron en una jaula. Meter las narices donde no nos llamaban fue una tontería por nuestra parte, aunque sirvió para salvarle la vida y, de paso, enterrar a los Friedman bajo tierra.

Reunimos las pruebas. En efecto, estaban en una de las habitaciones del antiguo internado Friedman, mohoso y ruinoso hacía mucho tiempo. Tuvimos que arrojar la caja fuerte a través de una ventana para poder acceder a su contenido. Un dossier que leímos cuando aquello acabó. Por unanimidad, todos decidimos que me quedase con los documentos y que los publicase de forma anónima a través de foros de Internet y listas de correos electrónicos. Pensaba que conservaríamos el anonimato. Fui un tonto.

Ashley se mudó pocos días después de aquella noche terrorífica. Por lo que sé, ha sufrido problemas mentales desde entonces, y sus padres no permiten que se relacione con nadie de Leafmore. Stan continuó metiéndose en problemas. Era el más belicoso de todo el grupo, y su resistencia a la autoridad acabó pasándole factura. Tras semanas de hostigamiento por parte de la oficina del sheriff, no lo soportó más y se peleó con un par de ellos. Está cumpliendo condena en la cárcel del condado. Todavía le quedan seis meses para salir. Aun así, insiste en que quiere ir a la universidad. Por su parte, Shannon y Kenny negaron haber participado en el incidente del instituto. No cambiaron su versión en ningún momento. Ni siquiera cuando aparecieron los federales y la gente de la CDC. Me dolió mucho que me señalasen como el responsable de la publicación de los documentos. Lo cierto es que no puedo culparles. Kenny es una promesa del baloncesto, y Ashley aspira a estudiar medicina. No han querido poner en peligro sus futuros.

Todo lo que descubrimos aquella noche fue encubierto. Leafmore High fue demolido, y todos los restos biológicos desaparecieron con una discreción alucinante. Todo se achacó a un incidente con la instalación de gas, muy antigua y en mal estado. No hubo documento gráfico alguno de los restos del edificio ni de quienes perdieron la vida allí en tan terribles circunstancias. Ni tan siquiera de quienes aun conservaban una apariencia humana. El señor Garrison, la enfermera Wickson, el profesor Walden… Ni tan siquiera de Herbert, un tipo que llevaba viviendo más de siglo y medio sin levantar ningún tipo de suspicacia entre quienes lo conocían. Aun se me ponen los pelos de punta cuando rememoro todo lo que vimos.

No lo entiendo. No soy capaz de comprender que cómo una tapadera tan absurda ha sido tan efectiva. ¿Nadie investigó a fondo las desapariciones de los años sesenta? ¿Quiénes permitieron que Friedman secuestrase a tantos alumnos sin pararle los pies?

Me temo que nunca podré despejar todas esas incógnitas. Lo que sí puedo hacer, a pesar de poner en riesgo mi propia integridad, es compartir con vosotros casi todo lo que encontramos en esa caja fuerte. Ya no tengo nada que perder. Ninguna universidad aceptará mis solicitudes. La gente que cerró el caso se ha encargado de hacerme ver como un delincuente experto en falsedad documental. Nunca seré periodista. Pero aun conservo mi dignidad y sé que todo aquello pasó de verdad. Es por ello que lo dejaré todo alojado aquí, al alcance de cualquiera que quiera ver un poco más allá de la leyenda urbana que se cuenta por todo el condado.

No sé qué será de mí a partir de hoy. Por si acaso, quiero dejar constancia de una última afirmación: la Mortifilia es real, y será usada de nuevo antes o después.


RECORTES DE PRENSA DEL LEAFMORE GAZETTE. AÑO 1960.

EXTRAÑA DESAPARICIÓN

El instituto de enseñanza secundaria Leafmore vuelve a estar en el centro de la controversia. Efectivamente, Greg Anderson, alumno de segundo año, desapareció la noche del lunes. Sus compañeros de dormitorio notificaron su ausencia después de las clases. Había acudido a la enfermería tras sentirse mal y allí es donde lo vieron por última vez.

DESAPARECE OTRO ALUMNO

La lista de desapariciones de Leafmore ha vuelto a aumentar con una nueva víctima, Tom Maheust. La policía no tiene pistas sólidas hasta la fecha y muchos padres han decidido cambiar a sus hijos de instituto. En cinco años, al menos doce alumnos han desaparecido y no hay ni rastro de ellos.

EL ASUNTO LEAFMORE: LA POLICÍA REACCIONA

Las fuerzas de seguridad han tomado nuevas medidas en el asunto de “las desapariciones de Leafmore” tras la el caso del decimosexto alumno, Richard Craig, el jueves pasado.

CONTROVERSIA EN LEAFMORE

“¿Pero qué está haciendo la policía? ¿Cuándo piensan ordenar el cierre de la escuela?”, dijo el Sr. Flynt al salir de la comisaría, tras la desaparición de su hijo Harry. No tardaría en llegar una respuesta.

El director del centro, el Sr. Friedman, convocó esta mañana una rueda de prensa: “Parece que el furibundo lunático que está haciendo estragos en nuestra institución solo está interesado en los alumnos que se quedan en los dormitorios, en el internado. Así que, tras un acuerdo con las fuerzas de la ley y el orden, hemos cerrado el acceso a ese edificio hasta que todo vuelva a la normalidad.”

CIERRE DE LA RESIDENCIA DE LEAFMORE

Tres años después de las últimas desapariciones en Leafmore, ninguna de las cuales se ha resuelto, Herbert Friedman, director del instituto, ha anunciado oficialmente que todo vuelve a la normalidad.

“Aunque el autor de estos crímenes aun anda suelto, parece que el cierre de la residencia puso freno al ardor del perturbado mental responsable de estas desapariciones.”


Diario de Alan.

Estamos a 2 de diciembre de 1969. ¡26! He contado 26 casos de desaparecidos que tienen relación con el instituto. Es raro que la policía no haya descubierto nada… Nuestro instituto lo fundaron en 1902 Herbert y Leonard Friedman. Herbert sigue siendo nuestro director. Esto quiere decir que debe de tener cien años, por lo menos. ¡Leonard es su hermano gemelo! Encontré su partida de nacimiento en su despacho. A juzgar por la fecha, ¡tiene 138 años!

Según la licencia matrimonial que encontré mientras rebuscaba a hurtadillas en el edificio que sirve como internado, la señora Wickson (la enfermera del instituto) y Leonard se casaron en 1885. El rastro de Leonard se pierde en 1921. Supuestamente, murió en un accidente de avión y nunca recuperaron el cuerpo, ni tampoco el aparato…

En 1890, Herbert y Leonard fueron a África en una expedición para buscar plantas medicinales. Permanecieron allí seis meses y, al volver, trajeron con ellos muchas especies desconocidas. Entre ellas se encontraba la Mortifilia, un raro espécimen en el que centraron sus investigaciones. He descubierto en su despacho fotos horribles de personas desfiguradas…

Debo encontrar su laboratorio. Voy a seguir a Friedman.

3 de diciembre de 1969.

¡Debajo del instituto! ¡En el sótano! Me las arreglé para seguirle sin que me viera desde los jardines hasta el sótano de su casa. He podido registras el laboratorio y, según sus notas, el suero antienvejecimiento no está aun terminado. Las fotos de criaturas medio humanas muestran los distintos fracasos. Una larga exposición al Sol provoca la mutación. Pero Friedman parece estar más preocupado por encontrar un antídoto que por el suero mismo.

Hay un mecanismo con estatuillas. He visto tres alrededor de la biblioteca y otra en los jardines. Mañana iré e intentaré averiguar qué pasa tras esa puerta…


EN LA ISLA

La vegetación es verdaderamente extraña, sobre todo los árboles. Han desaparecido dos compañeros más y hemos descubierto un cadáver acuchillado. Los nativos están asustados y quieren abandonar la isla. Aunque creo que estamos alcanzando nuestro objetivo.

La flora está evolucionando paralelamente a nuestro progreso, que es difícil, tanto física como moralmente. Extrañamente, la fauna se ha enriquecido, la atmósfera es plúmbea y el silencio, pesado.

Los especímenes encontrados y la geología muestran que esta isla está aislada del mundo y que ha tenido un desarrollo ecológico paralelo en los últimos tres mil años. Pero un periodo de tiempo así no debería ser suficiente para cambios tan brutales. Harían falta millones de años. Algo ha acelerado la evolución de las especies y del ecosistema. Quiero averiguar qué.

Tenemos una pista: sustancia negra en putrefacción, que aparece de la noche a la mañana en la vegetación, y parece extenderse cada vez más a medida que vamos más al norte. Las pistas indican que puede provenir de un tubérculo. Mañana debemos alcanzar la cima del volcán. El suelo es poco denso en esta parte de la isla, lo que nos facilitará el análisis del subsuelo.

Leonard Friedman,

Diario de viaje,

21 de junio de 1890.


NOTAS DE LEONARD FRIEDMAN, DICIEMBRE DE 1895.

La Mortifilia es un verdadero misterio.

Clasificarla parece difícil. Esta planta endémica permite la aparición de brotes microscópicos cuya función no parece ser la de dar la vida a otra planta, sino posiblemente la de generar más hijas (analizar más profundamente).

Los parásitos y la apariencia en forma de araña explican su capacidad para propagarse de forma desmesurada. Hipótesis verificada por la presencia de un renuevo descomunal que asegura la proliferación.

Examen detallado de los brotes: el brote demuestra una capacidad de germinación asombrosa. Los cientos de líneas del cuello confirman que la especie tiene una longevidad inusual.

Corte de los xylems: los conductos están totalmente secos, no hay trazas de humedad. ¿Cómo se alimentan estas células clorofílicas?

La sustancia negra secretada proviene de las glándulas ubicadas en la raíz; resulta venenosa para su entorno biológico. Durante una secuencia de oscuridad-luz-oscuridad, se observan variaciones en la concentración de dioxígeno, con o sin diclorofenolindofenol (DCPIP). La planta es especialmente sensible a la exposición. ¡Odia la luz! Esta planta transgrede las reglas de la fitología.

Un análisis molecular muestra asociaciones genéticas que permiten definir a la Mortifilia como un espécimen aislado no recombinativo en el nivel genético; esto significa que no dispone de un proceso sexual para el intercambio de material genético, sino de uno parasexual. He intentado un experimento durante el que se formó un nudo diploide transitorio. En este nudo, se produjo un cruce mitótico de baja frecuencia. El nudo diploide alcanza por sí mismo la fase haploide mediante la pérdida de cromosomas. Mediante este sistema, dos especies distintas podrían intercambiar material genético.

Conclusión:

Es seguro que la Mortifilia tiene propiedades anormales. A pesar de su increíble longevidad, la planta es particularmente receptiva a la hibridación. La investigación debe continuar y el genotipo de estas células se debe examinar con más detalle.



ASUNTO 22 – 17 DE FEBRERO

Edad: 17 años.

Rh: 0 negativo.

Preparación para prueba número 1735:

Preparación en condiciones estériles, durante 5º horas a 37 C, de 7,2 mg/ml de XGM Y 100 mM de metilglioxal preparado en un frotis de 10 mM de fosfato con un pH de 7,8. Tiempo de exposición a UV tras la inyección del agente: 72 horas.

Tiempo de espera antes de la inyección del tratamiento: 20 días.

Nivel de patología: Nivel 3 (metastásico).

Reacción al tratamiento:

Día 1. Estabilidad general de la patología. Temperatura: 33 grados.

Día 2. Estado inestable de la patología. Temperatura: 38 grados.

Día 3. Numerosas hemorragias. Temperatura: 43 grados.

Fallo: muerte del sujeto.

Conclusión: En el hombre, la apoptosis de los pericitos inducida por el XGM se conduce mediante la inducción de una tensión oxidante. Esta tensión se debe controlar.


Querido Herbert,

Te escribo en secreto. Leonard me dejaría si se enterase de que me estoy entrometiendo en su trabajo. Tú eres su hermano gemelo y a veces me da la impresión de que le entiendes mejor que yo. Por eso me gustaría que hablases con él.

Anoche discutimos.

Está totalmente obsesionado con su investigación y me temo que va a ir demasiado lejos. Tiene intención de experimentar consigo mismo, estoy segura. Ya lo conoces, es muy capaz. Sería una estupidez. Los sujetos tratados solo son estables durante tres semanas. Puede haber efectos secundarios que aparecerán mucho después.

Por favor, intenta razonar con él.

Atentamente,

Elisabeth.


CARTA DE WALT KERRIDAN A LOS HERMANOS FRIEDMAN

Queridos Leonard y Herbert,

Les escribo como amigo. Acabo de salir de la conferencia de Seatte, en la que su libro “La vida eterna es posible” ha tenido un impacto devastador.

Sus descubrimientos contradicen radicalmente las teorías del Dr. Leon Korsenberg y me temo que la reacción del consejo no va a ser favorable. Tienen detractores acérrimos que opinan que su investigación es inmoral y que ensucia la reputación de toda la comunidad científica.

He analizado el expediente. Efectivamente, su teoría contradice la primera ley de la ética médica. Y serán conscientes de que sin una reputación que la respalde, su único destino será caer en el olvido. Y, desgraciadamente, yo no tengo tanto peso como para impedirlo. Pero saben que pueden encontrar la salvación fuera de la comunidad científica. Me temo que incluso les aplicarán sanciones y no soy capaz de recomendarles un lugar lo bastante seguro en el que continuar su trabajo.

Suyo siempre, mis queridos amigos, su leal Walt Kerridan.


OFICINA DE TECNOLOGÍA DEL CONGRESO, 1 de octubre de 1902.

Estimados señores,

Tras la conferencia de Seattle, en la que sus publicaciones y en particular su obra titulada “La vida eterna es posible” se discutieron profusamente, los expertos examinaron su investigación… Ya que en lo general se aceptó que el uso de sus conocimientos no se puede controlar, como tampoco se pueden medir las consecuencias ecológicas, sociales y éticas de sus descubrimientos en el campo de la vida, teníamos que tomar una decisión sobre si mantener, o no, los presupuestos para la investigación.

¿Qué protección se puede imponer contra la tentación transgénica prevista por sus hipótesis? Sacrificar el enriquecimiento de la reproducción ante las ventajas de una vida artificial y, con toda certeza, contagiosa, no puede ser algo que apoyemos.

La contribución de su trabajo al conocimiento de las características individuales es una cosa, pero modificar la transmisión de estas características de forma tan inhumana es otra muy distinta. Como consecuencia, la Oficina de Tecnología del Congreso, de acuerdo con la Comisión Científica Internacional, ha publicado un informe en el que se falla su expulsión, de por vida, de esta comunidad. Deberemos legislar sobre si archivar o destruir sus investigaciones sobre la prolongación celular.

En conclusión, no se le concederá asistencia; su material y toda su obra se confiscará y se revenderá. Agentes del estado se personarán el 8 de octubre para sellar y desalojar sus instalaciones.

En cuanto al instituto de enseñanza, una comisión decidirá sobre la necesidad o no de cerrarlo.

Suyo atentamente,

Ernest Walters, Director de la Oficina de Tecnología.


NOTAS DE HERBERT FRIEDMAN

18 de enero de 1903.

Leonard parece haber tolerado el tratamiento bastante bien. No hay síntomas especiales.

24 de marzo de 1903.

Pasados unos días, Leonard tenía la piel cubierta de melanoma. No hay demasiada metástasis en los tumores, pero su gran número está provocando un empeoramiento del estado general.

30 de marzo de 1903.

La hipersensibilidad de la piel a la radiacióm UV y las primeras lesiones resultantes son parecidas al xenoderma pigmentosum, una enfermedad hereditaria. Esta enfermedad la provoca una mutación del gen que protege de los cánceres de piel. Pero, en teoría, es una enfermedad hereditaria.

18 de abril de 1903.

A partir de hoy, Leonard se protegerá del Sol, pero el daño ya está hecho. Los rayos de luz han provocado una reacción aguda en el gen de la Mortifilia insertado en su sistema.

No previmos esto porque nuestros conejillos de Indias anteriores se quedaron en sus jaulas. Actualmente, toda la superficie cutánea de Leonard está sufriendo profundas mutaciones.

25 de mayo de 1903.

Las mutaciones parecen haberse ralentizado. Con todo, sin impresionantes y me pregunto cómo puede sobrevivir en ese estado. Las heridas se han convertido en costras, que parece que perdurarán, como la corteza de un árbol. Los daños en la estructura ósea y en el metabolismo parecen irreversibles. Los lóbulos temporales y las extremidades superiores son las partes más afectadas.

30 de junio de 1904.

Su estado se ha estabilizado. Me preocupa tanto su estado mental como la apariencia que ha adoptado, si es que aun podemos hablar de apariencia humana en este caso. La única esperanza de cura para él es que consigamos nuevos conejillos de Indias que hayan sufrido lo mismo, para probar la terapia destinada a erradicar el gen y devolver al paciente a su estado inicial.

24 de septiembre de 1926.

Esta investigación es muy larga. No viviré lo bastante para alcanzar mi objetivo. A menos que me inyecte el tratamiento y permanezca lejos de la luz del Sol hasta que descubra el suero.


MUTACIONES POSTERIORES AL TRATAMIENTO

Tipo 1: Ataque melanómico generalizado.

La exposición prolongada a UV crea microcánceres en todos los individuos, que las células combaten mediante proteínas específicas. El tratamiento detiene la creación de esas proteínas. El sujeto desarrolla así numerosos cánceres de piel. Estos cánceres reviven las propiedades mutantes del tratamiento.

El cáncer se hace general y a menudo da lugar a mutaciones de los tipos 2, 3 y 4.

Tipo 2: Politrofia de los miembros.

Muy frecuente. Esta mutación provoca la hipertrofia n el sujeto o en uno de sus miembros. Se manifiesta por el superdesarrollo de los brazos, solo de algunas falanges, de la lengua, etc. La hipertrofia es a veces generalizada y provoca heridas que a menudo se hacen gangrenosas.

Tipo 3: Desplazamiento del sistema nervioso central.

El sistema central se libera y es sustituido por un sistema nervioso híbrido. El síntoma es espectacular, ya que se desatiende la cabeza para beneficiar otros órganos. El sujeto la pierde a menudo tras muchos días sin riego sanguíneo.

Tipo 4: Fusión.

En un entorno no estéril, el sujeto entra a veces en contacto con cuerpos extraños. En alguna ocasión, estos cuerpos (mosca, ameba) se han fusionado con el sujeto. Los resultados varían mucho. A veces, queda muy poco reconocible del individuo original.


Félix Ruiz H.






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