La Piedra Negra
Stregoicavar, recóndito pueblo húngaro en el que se recibía a pocos turistas, escondía un pasado terrible y una ventana a la locura que solo podía ser vislumbrada durante una noche muy concreta. Hasta allí viajaría John James Conrad en pos de rumores y relatos, siguiendo los pasos de un poeta cuya vida se truncó al visitar la zona. El epicentro de todo estaba en un monumento de edad incierta. Un monolito azabache, eje de un culto impío, que en las crónicas del ocultista Friedrich von Juntz recibía el nombre de la Piedra Negra. El autor de Cross Plains y padre de personajes y criaturas de todo tipo y pelaje retorna a este rincón por la puerta grande. Para ello, volvemos a acudir a las páginas de La Piedra Negra y otras aventuras sobrenaturales de Kirowan, Conrad y O’Donnel , volumen de Los Libros de Barsoom que supone un deleite para bibliófilos y que cuenta con uno de los ciclos más esquivos de cuantos se pueden reunir sobre la obra de Howard. Entre sus páginas podemos encontrar a t...