El sauce camina
“ El olmo se aflige, el roble odio siente. El sauce camina si de noche está presente. ” Fueron muy pocas las historias protagonizadas por Lee Cobbett, pero todas ellas tienen un regusto diferente. Leyendo las parcas descripciones que Manly Wade Wellman hizo de su físico, podríamos imaginarnos a un hombre de mediana edad, fornido y listo para entrar en acción en cuanto fuese preciso. Sin embargo, se trataba de un tipo muy taimado, reflexivo e incluso capaz de mostrarse prudente cuando se daba de bruces con lo imposible. Sus conocimientos sobre lo oculto eran muy amplios, alimentados por años de estudio y lecturas. A buen seguro que el juez Keith Hilary Pursuivant – otro de los occult detectives de Wellman – tuvo que ver en la formación de Cobbett. Dicha elucubración haría las delicias de un buen escritor de pastiches o, mejor aun, de un buen mitógrafo creativo. A falta de material que explore esa relación de maestro y alumno en los años mozos del segundo, sí que contamos co...