Batman: Vampiro
Hay una serie de características comunes a la gran mayoría de versiones del Caballero Oscuro. Inteligencia superior, una asombrosa capacidad analítica, habilidades de combate que le convierten en un enemigo temible, gran capacidad de adaptación e improvisación… Una de las que más suele salir a colación en coloquios o debates es la autoimposición de respetar la vida por encima de cualquier otra consideración. El mantra suele resumirse en el axioma “Batman no mata”. Pero, ¿qué ocurriría si la parte racional del héroe desapareciese? ¿Y si en él primase la sed de sangre de un vampiro? El impactante final de Batman & Drácula: Lluvia Roja estableció un nuevo rol para el murciélago enmascarado, quien dejó atrás su identidad humana. Bruce Wayne yacía enterrado tras la destrucción de su lujosa mansión, mientras Alfred Pennyworth adecentaba una nueva base de operaciones en el centro de Gotham. Ya no había necesidad de contar con una batcueva , sino con un cubil en el que depositar el ...