John Thunstone: Thorne en el umbral
Est mea cunctorum terror vox daemoniorum ( Mi voz es el terror de los demonios ). Si hay algo que admiro de Manly Wade Wellman es su capacidad para economizar en sus escritos sin que estos pierdan calidad. Su nombre ya ha aparecido varias veces en el corto recorrido de este rincón, pues ya hemos traído a algunos de sus personajes. Tanto en el caso del juez Keith Hilary Pursuivant como en el del intrépido Lee Cobbet, el autor muestra su buen hacer a la hora de definir perfectamente tanto a sus personajes como a las vicisitudes por las que han de pasar, sin tener que recurrir a multitud de páginas llenas de reflexiones y descripciones. Es de esos escritores que, a nuestro particular juicio, crea historias perfectamente comprensibles e interesantes sin dar rodeos. Eso no se convierte en una excepción con John Thunstone. Corrían tiempos difíciles para Weird Tales . En plenos años cuarenta del pasado siglo y aun en plena II Guerra Mundial, la revista había perdido a varios de...